Después del triste suicidio de Adela, su amor se marchó con el rabo entre las piernas al temer que Bernarda se vengaría por coquetear con sus hijas.
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Bernarda: Como te vuelva a ver merodeando por mi casa, te juro que lamentarás haberlo hecho.
Pepe El Romano: (se queda paralizado, no sólo por las palabras acuchillantes y amenazadoras de Bernarda, sino por su horrible mirada. Se queda inmóvil delante de la gran puerta de madera de las Alba. Bernarda, sin dejar de clavar su mirada en los atemorizados ojos del Pepe El Romano, cierra la puerta con toda su energía. )
(Se escucha el ruido de la puerta al cerrase con fuerza¡¡¡¡PLAM!!!)
(Todas las mujeres llegan escaleras abajo, sin otro pensamiento que lo peor)
Martirio:¡Madre! ¿Qué ha pasado? ¿Qué ha hecho?
Poncia: ¡Bernarda explica lo que ha pasado!
Bernarda: No ha pasado nada que no tuviera que pasar, ya esta todo en orden.
¡Calladitas y andando al oratorio, que es donde deberíais estar y no dándome angustias y problemas!
Amelia: ¡Pero mama!¡No me diga que le ha disparado!
Bernarda: Callaros de una vez o de lo contrario si voy a empezar a disparar.
¡He dicho al oratorio! Y no me lo hagáis repetir.
(De repente Angustia abre la puerta mientras grita)
Angustia: Pepe El Romano! ¿Dónde estas?
Bernarda: Hija ingrata, apártate y que no vea yo lloros por un Casanova desgraciado al que nunca volveréis a ver.
Magdalena: ¡Anda, hermana, vámonos ! Levántate y no llores.(Susurrando) El volverá.
(Todas las mujeres van hacia el oratorio).
(Empiezan a orar con frustración, albergando sentimientos contradictorios y egoístas).
(Bernarda sale del oratorio y cierra la puesta se aleja rápidamente y esconde la llave donde nadie la pueda encontrar jamás. Se la traga.)
(Bernarda siente que le falta el aire, no puede respirar y corre hacia la cerrada puerta del oratorio. Golpea apenas sin fuerzas con su inseparable bastón).
(Mientras tanto al otro lado de la puerta, las hijas...)
Amelia: ¡Madre! ¿Que le pasa?
Bernarda: Tres golpes de bastón fuertes
Poncia: ¡Bernarda!¡Bernarda! ¡Que estas haciendo!¡Abre la puerta!
Bernarda: Dos golpes de bastón débiles
Martirio: ¡Madreeee!
Bernarda: Un golpe de bastón muy débil.
[Bernarda pierde el equilibrio cayendo muerta frente a la puerta]
Todas las mujeres: (Golpean con todas sus fuerzas tirando finalmente la puerta abajo)
Hijas: ¡Madre!
Martirio: ¡Madre! (mirando a Angustia con cara de sorpresa y felicidad ) ¡Esta muerta!
Angustia: ¿Muerta? ¿Muerta de verdad?
Magdalena: No puede ser ya la siento aun, aquí, en esta casa.
Poncia: ¡Es verdad! (gritando temblorosamente) ¡Es verdad! su espíritu sigue aquí, pero no por mucho tiempo
ABRAMOS LAS PUERTAS Y LAS VENTANAS QUE ENTRE LA LUZ, QUE ENTRE LA VIDA, LA ESPERANZA DE UN NUEVO DÍA.
Todas: (Corren hacia las cerradas ventanas y con nervios y temblando las abren de par en par. Todo se inunda de luz desvaneciendo la esencia maligna con la que Bernarda había impregnado la casa).
Hijas: (Asomándose a las ventanas ilusionadas por un nuevo renacer).
2 comentarios:
Para empezar, menudo texto el de muna.
Primero, el hilo conductor que he mencionado antes de la tradicionalidad es perfecto. Las mujeres indignadas, el sentimiento de Bernarda de tenerlas completamente cerradas y controladas... El hecho de tragarse la llave es autentico, apasionado y le da al texto en general un sentimiento de crueldad increible. Se nota que Muna ha entendido este sentimiento predominante de la novela.
Por otra parte nos sorprende con este toque de supersticiones que también era bastante popular en la época - quiza no tan exagerado como muna lo plantea - pero que impresiona y a la vez hace a uno reflexionar. De hecho, yo relaciono un poco este hecjo de temer tanto al espiritu de Bernarda como a Bernarda propiamente con el hecho de "como agua para chocolate" donde los soldados le temian a la madre porque una madre es quien nos trae al mundo, y quien nos uede controlar hasta psicologicamente, y si es espiritu, más.
Y a todo esto le tenemos que añadir que es una historia envuelta con un buen lenguaje y acertado para representar la obra.
Bien, ahora toca la parte sucia:
1)Cuando dicen que se van al oratorio: Estan de luto y no pueden salir de casa, además, si las quiere encerrar, mejor que las encierre en casa, que habría menos escándalo en el pueblo. El oratorio de un pueblo siempre esta muy saturado y rápidamente se darían cuenta.
2)Amelia se dirige a su madre con un: ¿pero mama? Este sustantivo "mama" dudo mucho que lo utilizaran, destaca un poco en contraste con el resto del lenguaje que, como he dicho antes, es formal y casi podría decir que, para mi gusto, perfecto.
3) error "ortográfico" Cuando dice
Bernarda: tres golpes...
son acotaciones, ¿ verdad ? es que sino no lo entiendo mucho, no tiene mucho sentido ( faltan, pues , los paréntesis)
4) Finalmente, decir que lo que menos me ha gustado es que abundan las acotaciones y hay una gran deficiencia de texto hablado, de comunicación - si mas no verbal - de los personajes.
Hablando ahora de la PORTADA, calos ha escogido dos colores perfectos: El blanco y el negro, que simbolizan muchas cosas, pero entre otras en esta novela el negro seria el luto perpetuo, la falta de vida, la tristeza... y el blanco seria más bien la obsesión de Bernarda de querer aparentar lo que no es (perfecta)... y su manía con la limpieza, pureza, virginidad, el lugar( Andalucía...)
En resumen, esta portada esta bastante bien ideada.
Mireia Gilabert Bolufer
¡Si señor!
Creo que este es la manera más original de morir que Bernarda podría tener.
Como ia comenta Mireia, el texto es un poco incoherente, pues si todos los comentarios de texto (muy acertados por cierto) van entre paréntesis, todos deben llevarlo.
Muna consigue que el final de la historia cobre un significado totalmente diferente, hace que Bernarda muera por su propia forma de intentar evitar los comentarios y murmullos. Creo que es de los que más me gustan.
Martí Subías Miquel.
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