
Alba, Laia, Mireia, Miriam, Gerard y Maria han grabado la escena XI de Luces de Bohemia de Valle Inclán. Se trata, junto con la escena del preso anarquista catalán (que aquí va a tener su triste conclusión), de la escena más dramática de la obra. Desaparece el humor y la ironía valle-inclanesca para dar paso a la rabia y a la conciencia social. Los "daños colaterales" de la defensa de la propiedad privada se ponen de manifiesto en la desolación por la pérdida de una vida inocente:
