
Aquí estáis en el momento de empezar a pensar en la poesía.
Rápidamente habéis hecho hablar a las cosas:
Jessica habla con su almohada y dice:
La almohada me dijo que ya no aguantaba más mi dolor de cabeza.
Y Cristina hace una "greguería" acerca de la ventana:
La ventana está constipada y es maleducada, cuando tose nunca se tapa la boca.
Mónica hace otra:
La hoja de papel en la que escribo me dijo que sólo dejaría tatuar su cuerpo si escribía que la gente no tatuara los cuerpos de los de su especie.
Y Roser recoge la queja de su peine...:
No me dejan parar:
se peinan sin cesar.
Quieren que rice,
quieren que alise,
trabajo sin parar.
Envuelvo el pelo,
enredo y desenredo
mañana, tarde y noche
frente al espejo.
Quieren que los consiga cambiar.
Mirad también el poema de Jessica acerca de la pizarra:
Me siento sola,
pero a la vez acompañada.
Me siento cotilla,
pero a la vez psicóloga.
La gente confía en mi ,
sobre todo los profesores,
les sirvo de ayuda,
Y les saco algunos sudores.
Soy el centro de atención
Lo que yo digo inspira devoción
Pero, cuando el mayor se va,
Puede llegar la destrucción
Me gusta que me utilicen,
me gusta ayudar,
me gusta observar a todos los alumnos ,
Y me gusta estudiar.
Soy la fuerza que nunca se acaba,
soy la pieza mas madura,
soy tu compañía,
Soy la PIZARRA
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